martes, 16 de octubre de 2007

El anuncio de El País

Esas cosas que pasan. Me encanta el anuncio de El País y no tengo demasiado qué decir al respecto.


Que me emocionan los anuncios institucionales y esas cosas. Me ponen la piel de gallina. Y eso me pasa con el de El País, a pesar de que Juan Cruz sea su director adjunto. Esto no viene a nada. Es una bonita etiqueta que puede que sirva para que por aquí pase la gente y lea. Pero ¿aporta algo esto que escribo? He ahí. No siempre hay que aportar cuando se escribe, digo yo. Porque si no que vengan y me cuenten qué aportan las novelas con sus ficciones, y más si son de amor. Sin ir más lejos, la novela que estoy leyendo. Me afecta y demasiado. Qué necesidad tiene de meterse tanto en mi vida una novela de amor. Será sensibilidad artística, porque también me he emocionado viendo el anuncio del Honda Civic, y no es una novela de amor, ni un anuncio institucional.

Es bonito. Y las historias de amor también. Vamos a reflexionar sobre la belleza. Qué subjetivo. Qué relativo, y cómo me voy por las ramas. El hecho es que he estado pensando en cómo el tiempo transforma la percepción de la belleza, para bien y para mal, y cuando es para mal no deja de ser además, triste. La belleza no se idealiza, creo yo, es sólo que se percibe con demasiada subjetividad, y lo subjetivo varía con el paso de los años, de la edad, y todo cambia cuando uno vuelve a ver algo bello con los ojos de una nueva subjetividad. Tal vez sea la memoria, no como recuerdo nostálgico, sino como la RAM del ordenador, memoria objetiva de cómo percibíamos eso que tenemos de nuevo delante como bello. O tal vez la nostalgia de haberlo visto bello. A veces también la ternura. El caso es que suele cambiar la percepción, y uno puede reirse, descansar incluso por creer ser un poco más objetivo, pero la mayoría de las veces termina sintiendo cierta tristeza. Es demasiado triste dejar de ver bello lo que lo fue tanto. Como el anuncio de El País, que como ya se metió una voz en off hablando del reloj de regalito del próximo domingo (el 21 en tu kiosco amigo) ya perdió el encanto. Quiero comprender lo escrito.

3 comentarios:

cesar dijo...

McGiver de nuevo a la carga,mis felicitaciones....continuara?.

Los pocos pensamientos que ya nunca abandonamos;los muchos que tocamos una vez y dejamos.Estos vuelven de tarde en tarde como cometas,reconocidos o no reconocidos,casuales o poderosos.
Elias Canetti.

La Semana Fantástica dijo...

Ese anuncio es taaaaan típico de publicitario que se quiere poner profundo... Taaaaan típico de vamos a yuxtaponer cosas...
Pero a mí también me gusta, leñe.

Pi dijo...

Lo típico, es decir, la estructura taaaan publicitaria no es lo guay. El copy, rey, el copy, lo que dice. Utiliza palabras distintas para decri lo típico, y ese es el mensaje: querer comprender, el poder de la palabra. Maravilloso.