jueves, 29 de noviembre de 2007

No son horas

Son las doce de la mañana, he hecho ya un montón de cosas que tenía que hacer, me he portado bien, he cumplido, y cuando termine de escribir esto seguiré cumpliendo con lo que me propuse para hoy. Hace un día hermoso, con el cielo azul raso, un día frío (como es habitual en mi pequeña ciudad de provincia) y brillante.



Y sin embargo. (A mí también me gusta dejar frases inacabadas, pero lo hago poco, escribo y borro, escribo y borro, pero corrijo poco, se nota, no soy una profesional. Me parece valiente y creativo ser capaz de decir con palabras sin articular, quiero decir, sin sujeto verbo y predicado, contar con palabras desnudas una historia. Porque al fin y al cabo si juntas palabras formas historias. O sentencias. En el Hay Festival de este año hicieron una cosa espectacular, por lo menos eso nos pareció a La Semana Fantástica y a mí, que fue proyectar sobre el murito más ancho del Acueducto de Segovia un montón de palabras mezcladas aleatoriamente y en forma de pregunta. Así buena parte de la noche. Entretenido, sinsentido o con sentidos. Pero salía movido en las fotos. En fin. Jugar con palabras, es bonito).







Pero iba en el "y sin embargo", y es que hoy, no sé, tengo el alma al ralentí. No es tristeza, ni nostalgia, ni pereza. Es el alma al ralentí. Pérdida de ganas, tal vez. Y en eso ha colaborado mucho Alan Pauls.


No me voy a poner a contar aquí cómo carajo llegué a donde llegué, pero descubrí un comentario que hizo el hombre y me dio pena. Por lo visto salió en un programa argentino hablando de todo y supongo que de su último libro, y por lo visto habló también de los blogs. Y por lo visto dijo algo así como que no le gustaban los blogs porque la gente se escondía detrás de ellos, cobardes, bajo seudónimos. Teniendo en cuenta que esto lo leí de alguien que lo vio por la tele, en un programa editado y en un país lejano, puede que se haya ido perdiendo la esencia del mensaje, pero tampoco encuentro éste muy complicado de transmitir.

Pauls acaba de publicar un libro que leeré y reseñaré, y tal vez le haga una entrevista porque ya me la he pedido desde que supe que iba a sacar "Historia del llanto". Sé que me tengo que encontrar con este hombre de alguna manera y quiero que sea cara a cara, porque quiero decirle que por lo menos yo no soy una cobarde, no me escondo detrás de mi teclado, es más: que me pongan delante a Juan Cruz que se lo digo todo a la cara. Y como yo creo que muchos. Pero el aire es libre. Y tal vez la entrevista termine haciéndola por mail. Patético, sí. Porque tambien podré pensar yo que aquel que me responde se esconde de sus respuestas, no da la cara, nisiquiera da correctamente su dirección de email.

Hoy curiosamente me he vestido de negro, cosa rara en mí. Me he puesto la camiseta de Brie Vandecamp con pelo fucsia y no sé, me siento extraña. Porque aunque crean que este post está resultando tremendamente incoherente, yo les aseguro que no, todo tiene una razón de ser. Una mañana una se levanta con el alma atolondrada y va y descubre que al escritor que le gustó primero como tremendo-hombre-que-se-sienta-como-público-en-un-coloquio, y después resulta ser quién es, opina que los blogs son una estafa. Y resulta que ese que antes que nada es un bombonazo de madurito que además gana Herraldes, es el mismo que te dice escribí, hacete un blog, yo te leo, mirá mi mail, escribime, yo te comento, de verdad. Andate a la mierda, Pauls. Cuán humano eres, hombre de Dios.

El Hay Festival de Segovia fue como una cosa mágica que me movió a montar este blog para agilizar mi mente y sacudirme las palabras que me estaban pesando en los dedos. Aquí soy feliz, y por eso escribo a deshoras. Ya llegará el día que deje de escribir pendejadas, que "mi verbo" no le atraiga a nadie, que me de pereza, o que aparezca otro asunto con el que entretener mis ratos muertos.

En fin, en todo caso hoy tengo penita por la opinión de Pauls, y buscando buscando encontré este, digamos, avance, del programa en el que la dijo. Y aparecen otros escritores argentinos (incluso su suegro si no estoy mal) diciendo cuatro tonterías, que con el acento y el contenido la hacen pensar a una que esta vida es muy triste, coño, o yo qué sé, con tanta pedantería y ese acento tan tremendamente bonito (¿porqué una los tiene que ver guapos sólo porque hablan así? manda huevos!). Ay, por favor! y encima sale Pauls, con su look-primer-día-en-Segovia, con esa sudaderita de treintañero guay y esas arruguitas, y hablando del amor. Voy a mirarlo de ahora en adelate como un vil hombre guapo, sin más. Es un poco de risa.
Me voy.








8 comentarios:

cesar dijo...

Como te sobras con el pobre Pauls.Seguramente sea un tio sabio que piense que las mujeres bellas para los hombres sin imaginacion,¿no?.

Pi dijo...

No me leas mal, César: te has tragado la palabra "son"? o es que estoy muy espesa hoy y no te he pillado. No me leas mal, rey, no.
Y si fuera así lo de la palabra que te has tragado, quiero ser una mujer fea, jejejejej.
Ya lo dijo mi sobrina Sofía, con sus delicioso 9 años: "Papá, yo es que de mayor quiero un hombre con imaginación". Dios te oiga, sobri mía, Dios te oiga.

cesar dijo...

No creo que haya leido mal, tranquila.Pero chica ya no se que decir,"son","la linea","el plano"...la de Dios.
Y por supuesto relajate, que eres fea de cojones.

david dijo...

¡Corregir es de cobardes!, ja ja. No, corregir es de cautos, y la cautela roba un tiempo precioso. Que corrijan otros. Que viva la espontaneidad, el salto al vacío, los tropezones y el culetazo ocasional, todo por la impagable velocidad y honestidad del directo sin barniz ni lijadora ni repaso ni corrección que valga.

Y respecto a Pauls, bueno mujer, es un escritor, y los escritores son seres humanos, con sus opiniones y sus idas de pinza. Comete el error de generalizar, de acusar a cualquier blog de cobardía y ocultación, cuando doy fe (y podría hacer autopropaganda, pero en fin, otro día) de que no es así.

Es más: Un blog, puestos a ser sinceros, a ser valientes y a dar la cara, es un lugar muchísimo más terrorífico y audaz que cualquier libro. Y que de hecho lo que dices de la entrevista, adulterada por la televisión, yo lo veo aún más acusado en los propios libros: ¿Es que él no se refugia detrás de una historia y unos personajes, y sobre todo detrás de la inmensa distancia que hay desde el Alan Pauls que escribe y el lector que tiempo después, meses, años, siglos, lo lee?

Al final también eso es una tontería. Uno puede decidirse por la ocultación o por dar todas las luces y exponerse al mundo, y eso lo puede hacer en blogs, en libros o incluso en el cara a cara. La forma de ser, la forma de vivir, no depende del medio de comunicación.

En cualquier caso, si eso te ha deprimido, piensa que es la opinión de un escritor pero que hay otros escritores que no piensan así sino más bien al revés.

Y si la depresión persiste, y ante la tristeza trágica del escritor llorica, yo, como siempre, me remito a mi Dios particular,
Roberto Bolaño (y si ves ese vídeo ojo que tendrás que ver los cinco siguientes, ejem). Que sufrió como pocos y a quien le he visto hacer de todo menos ponerse mustio y hablar del oh, qué triste vida. Que se puede ser escritor y ser vital y ser rabioso y vivir la vida con furia y alegría, bebiéndola como si no hubiese mañana incluso aunque se sepa que, en verdad, no lo hay. Con un par.

Es más feo, es más modo Woody Allen que Sean Bean, pero yo, si fuese mujer, tengo clarísimo a quién me hubiese cepillado, de ser mujer y tener ocasión (y si sólo pudiese tirarme a uno, claro).

(Y coincidencias de la vida, yo hoy también iba vestido de negro. Inmensa satisfacción de oficina de camisas celestes y blancas y yo ahí en medio, de negro, con mi sonrisa tonta y mi ji ji ji combativo, je).

Pi dijo...

POr partes: César, rey, gracias por el piropo. Lo pillé y lo hago público.
David, qué cosa, no? lo de la coincidencia del negro. Y sobre lo de tirarse a Bolaño... no he visto su foto, pero ya no me compensa. Pauls, sin embargo seguirá teniendo su punto. Con que se quede calladito en aquel hipotético momento me valdría. (hummm, calla, calla, que un blog es una cosa un pelín seria y no pienso dejar que se me vean mis pensamientos más obscenos...)

david dijo...

No es la foto, es la prosa.

La foto, de todas formas, creo que la puso una vez en su blog un tipo muy simpático que tiene una obsesión con Bolaño que roza la necrofilia.

¿Y los blogs son serios? ¿¡Y por qué nadie me lo ha dicho hasta ahora!? Qué horror.

¡Abdico!

Y me marcharé a convertirme en músico errante o mapache, lo que me resulte más fácil.

Contrastes dijo...

Piii

no tengo ni la más remota idea de quién es ese tipo ahí tumbado

Lo primero que he pensado es 'anda mira, Omar Sharif tomando el sol en su terracita, tan ricamente!'; luego he pensado que era una idea muy bizarra: don Omar tendrá algo más que una terracita.

Sobre tu verbo... Ay, tu verbo...

Piénsote

La Semana Fantástica dijo...

Uy, cómo se animado este blog desde que yo no vengo... ¿tendrá algo que ver?
Bravo por esa frase: Andate a la mierda, Pauls.
Opino que es un mierda, sí, por ir invitando a la peña a abrir un blog y luego soltar eso. Pero también te digo una cosa, Pi, te recuerdo que la conclusión que sacamos en Segovia es que está como un queso pero sólo dice obviedades y lugares comunes. Sí, Lolita es la novela del siglo XX. A veces la realidad se confunde con la ficción. Andate a la mierda, Pauls.