miércoles, 2 de enero de 2008

Los Amigos

Brillaba el sol en la A4, paré a comerme un bocadillo y a enviar un sms urgente. Había recorrido 330 kilómetros y, por variar, me di cuenta de algo importante: me había dejado el abrigo en casa. Esas cosas. Llegué a Córdoba y hacía sol todavía, y aunque el invierno no perdona, una es "apañá" y nunca falta el amigo, en este caso, amiga, que te deja un chal. Ésa fue Maider, que según Nicolás se llama como spaider, y lo pronunciaba como "mader" (que viene de mother, of course).


Maider es la chica de Alberto, y los dos, los papás de Mateo. No los veía desde hacía... ¿dos años? tal vez tres. Y llegaron tan lindos, tan sonrientes y con bebé baboso, precioso, y tranquilote, como me gustan a mí, con siete meses, personitas con la autonomía suficiente para no estresar al personal. Como llegaron también los de Mallorca, la preciosa Stephanie y el guapísimo Sheahan (que se duerme con mis post, SÍ, SHEAHAN ADMÍTELOOOOOO, ZZZZZZZZ), con la incomprensible y curiosamente políglota Aira y Lucie, la bebé más coqueta que conozco; Ainhoa y Alejandro con Tuba (sí, es una perra, pero para ellos es un bebé), y los Tres Solteros de Oro: Nuestro Emilio del alma y anfitrión del Melero, Chus (padre de mis criaturas, Alicia y Nicolás) y yo (madre de mis criaturas y dueña en custodia también compartida de Braulio). Ay, Los Amigos. La vida, queridos, ha ido pasando y el recuento de los años y los días los hacen los churumbeles y las mascotas: que si Braulio tiene diez años ya (que madre mía, son 70, ¿70? en serio? "pero le sigue gustando jugar a la pelota"), que qué fuerte que Nicolás tenga cinco y qué mayor es ya, " ¿de dónde ha sacado esa escalera? no, si al final hasta montará la famosa tienda de campaña con las cinco piedras y los tres palitos ".



-Si Tuba se los deja!





Amigos, esto es una carta pública, tal vez una pendejada, un soberano aburrimiento para esos "lectores habituales" que suelen dejar comentarios en mis humildes post. Pero es que las pendejadas tienen que dejarse ver también y ustedes tienen que saber que los quiero mucho. Sheahan, si quieres, ya puedes dormirte porque lo que sigue es puro sentimiento.


La nochevieja del 2007, cuando subí a acostar a Nicolás y se veían los fuegos artificiales allá abajo, en esa Córdoba de naranjos y sol y fresquito, la misma en la que me fui a la cama sin despedirme y de hecho me quedé dormida y Steph me despertó y nos dimos un abrazo de feliz año, me quedé pensando en ustedes, lloré (sí, soy una cursi, pero eso también lo consiguen los ginlemmon). No tenía boli y no era plan de bajar a buscar uno cuando todos estaban partiéndose de risa quién sabe porqué. Hice recuento de todos los que estábamos y de los ausentes y me dí cuenta de que no hemos dejado de ser. Eso es bonito. Uno se da abrazos en el momento de las uvas ( o el día anterior, como con Alberto y Maider), pero en el fondo no se lo dice todo. O por lo menos eso me pasa a mí. Yo no les dije que los quiero en el alma, con el corazón, que es hermoso ver el paso del tiempo en nuestros hijos y no sentirlo en los silencios cómodos o en las risas que todavía nos echamos. Mucho Cuenca, Bolonia, La Bolsa 10, Granada, Piñeirón, Ávila y todos los demás sitios donde hemos estado juntos unos y otros, tremendamente felices o tremendamente tristes (en mi caso, por lo menos), pero faltaba decirles que los quiero. Los quiero, muchísimo.

(Los Amigos en El Melero, el 31 de diciembre. Maider estaba colocando su cámara y no llegó para sentarse junto a su hombretón)

10 comentarios:

Patrice dijo...

Qué bonito es eso de que "no hemos dejado de ser". Es verdad que aunque sea acompañado y remojado con tristezas y penas variadas; aunque una se enfurruñe porque no le apetece ir a la discoteca, la otra no te escuche porque está pensando en el polvazo que va a echar un poco más tarde y el otro sólo tenga ojos para su novia; aunque algunas cosas no te dejen ver más allá en ocasiones y todo se rompa por culpa del maldito móvil que siempre deberíamos haber dejado en casa... Lo bello es comprobar que en el fondo, y en ese preciso momento, no te importa nada de lo que hay alrededor porque estás con Los Amigos...
Qué suerte.
Feliz año.

cesar dijo...

"¿Cómo me vas a explicar,
di, la dicha de esa tarde,
si no sabes porqué
fue, ni cómo, ni de qué
ha sido,
si es pura dicha de nada?"

No,si me va a acabar gustando tu Pedrito...bueno,tampoco exageremos.
Curioso el tiempo,si.

Pi dijo...

Patrice, reina! Feliz Año!!!
Pedrito? Quién es pedrito? él no es de este grupo de amigos...
Lindo entrecomillado, la verdad.
Feliz aaañññooo...

cesar dijo...

Joder,como empezamos el año.
Lindo entrecomillado¿verdad?.
Pedro Salinas.

cesar dijo...

Respecto a la dicha de nada.
Estar mas de cuatro dias en tu ciudad natal es lo que tiene.Reencuentros,hace 18 años ellos se quedaron,yo me fui,de lo poco que no ha cambiado.Amigos ya no del alma sino en los que distingues partes de lo que eres.
Y entre todas las sensaciones conocidas por todos ni saudade ni felicidad sino dicha de nada.

Agua sobre mojado.La vida desborda siempre su espeso goteo por las esquinas.

cantaruxa dijo...

" Y el exceso en estimar a los amigos es más que el estimar las riquezas, porque el amor a los amigos es mejor que la avaricia". ARISTÓTELES, 384-322 A.C.


...ya, me repito, pero...¡así es!

FER dijo...

Míralos, qué majos todos. Cómo lo pasáis.

Me encantan los reencuentros multitudinarios, aunque este año he tenido sobredosis... Puf...

¡Por fin se acabaron las fiestas!

Mil besos

Carmen dijo...

justo la noche de fin de año alrededor de una candelita, tras los bailes sesenteros y después de unas copas alguien dijo: '¿imagináis cuando estemos aquí todos juntos, con hijos perro e hipoteca incluidos...?'

:))) yo soy una sentimental, pi, así que me he emocionado al leer tu post, porque me has hecho recordar que tengo unos amigos de la hostia! :)

un besito guapa, de nuevo año, brillante brillante

La Semana Fantástica dijo...

Tú los has dicho, Pi. Siempre hay cosas que no se dicen... aunque tú y yo somos de los que acabamos diciéndonos todo. Qué bien que así sea.
Me encantó empezar el año a tu lado, aunque te escaparas a dormir tan pronto...

lila dit ça dijo...

hola de nuevo

bueno hay cosas que no las dicen las palabras pero si el tiempo, y cuando este pasa y os seguis viendo..por algo será.

un abrazo