martes, 8 de abril de 2008

Sentencias

"Me encantan los burritos negros.... aunque eso sea una vaca", dijo un urbanita mientras paseaba en coche por los caminos de tierra de la Sierra de la Paramera.

" Mamáaaaaaaaaaaaaaa, ¿por qué no se pueden pisar los charcos si sólo son agua?", preguntó Nicolás en medio de la lluvia.

En fin. Yo sólo sé que he sido capaz de mirar una serpiente bajándose de una piedra. No me encogí ni de hombros ni de piernas. No, no la miré a los ojos, no. Y tampoco tuve miedo. Iba en coche (yo, por supuesto) y no me bajé hasta el pueblo más cercano. Se acerca el buen tiempo, y con él mi estrés por trabajar en el campo, se despiertan los bichos. Es lo que tiene.

9 comentarios:

IVAN dijo...

Las serpientes de lejos, me apasionan pero que no estén muy cerquita, quizás no hay otro animal que me de tanto pánico.
Los bichos los soporto mejor, bueno depende de cual sea!

martin dijo...

Es cierto lo que dice el pequeño Pi júnior:
Por qué le tenemos tanto miedo al agua? Por qué cuando llueve corremos a resguardarnos? No es ácido lo que cae... todavía.

La Semana Fantástica dijo...

Porque somos unos guarros, martin.

En serio lo de la serpiente, Pi? No te reconozco...

Coblenza dijo...

Que cercana eres escribiendo.

Me encanta el gesto tan cotidiano que ejerces a la perfección sobre tus horas consumidas. La capacidad de expresión que te hace francamente sencilla.

(pd. no soy lesbiana)

Lo digo en cierta concordancia por ser mujer -primero- y madre -después- ya ves algo naturalmente natural.

Y siempre vendré a leerte y te contaré como lo veo yo.

Un cordial saludo,

Beauséant dijo...

habría que preguntar a la serpiente que piensa de nosotros ;)

Pi dijo...

Coblenza: soy partidaria de los piropos entre mujeres porque, chica, no tiene nada de malo alabar a otra mujer. Y si fueras lesbiana tampoco tendría nada de malo, no era necesario que matizaras, me alegra mucho que te pases por aquí y te lo pases bien.
Martín, lo tuyo es ... rebozarnos en la nieve en pelota, mojarnos con los chaparrones, eres un salvaje, guapo! Yo lo que creo de mojarse, (y lo estuve pensando hoy mientras veía a la gente mojarse por la calle) es que si es un agaucero de verano mola, pero es que vestido y mojado... zapatos pesados, destemple, olor a mojado... en fin, es incómodo.

Y habalndo de serpientes, Fantástico: sí, es sorprendente, aguanté mirar al bicho sin dar un slato y un grito (una, que madura), pero ya sabes que yo, como Iván, les sigo teniendo PANICO.
Y si fuera sepiente, Beausant, me encantaría ponerme de frente a un humano y decirle: ¡BU!
me partiría de la risa con su cara de miedo, jajajaj.

El amante lesbiano dijo...

Mmmm... mujeres guapas..

errante dijo...

lo malo del campo son los bichos, y lo bueno de la niñez es que te puedes hartar de matar bichos en el campo, ejem, ejem...

Contrastes dijo...

Por alusiones: prometo solemnemente que lo que avisté (de lejos) era un burrito. Ya con la proximidad me di cuenta de mi error. Jolín, que no dije 'anda mira, un rinoceronte!'

Lo del Pequeño Pi es buenísimo. Se nota que es hijo tuyo (sin acritud)

Yo las serpientes...sin piedad: les paso por encima con TU coche. Si no no me atrevo.

Cuánta belleza...

(pd. soy lesbiano)