martes, 30 de septiembre de 2008

Sentido del humor en tiempos de abatimiento

He perdido la HILUXión, pero la he cambiado por una oPOLOtunidad. Y hoy, haciendo uso de ella, le metí un susto de muerte a una vigorosa viborilla que quería cruzar la carretera. Otra vez será, maldita, y ya serás una culebra.

viernes, 26 de septiembre de 2008

Mamá by Alice

Ella nunca ha destacado por su precocidad en el dibujo. Es más, este verano apenas esbozaba una cabeza con ojos y pies. Es una niña normalita, más bien capricochosona, guapa, cariñosa y presumida. Mi Flor es mi reina, y además una gran desconocida. Hoy llegó a casa con los primeras fichas de segundo de infantil (tiene 4 años, para los que no estén puestos en estas cosas de niños) y me sorprendió con dibujos perfectamente coloreados sin salirse, nubes gordas y soles rosas. Pero sobre todo con éste.

-Eres tú - me dijo poniendo esos morros hermosos como para dar un beso. Y me explicó que los colorines eran fuegos artificiales. ¿Lo rosa? mi frente, por supuesto, me temo que todavía ni se imagina el color de mis pensamientos.

Su primer retrato de mamá me ha emocionado

Cursi que es una.

jueves, 25 de septiembre de 2008

...

Siento como si el Cardhu se estuviera aguando. Este Cardhu.


Sigo con la Nikon en ristre, con batería, escondida en mi bolso, tirada en el asiento del copiloto, lista y brillante para pillar la imagen del post de la semana. Pero este finde apenas la saqué. Hoy me he puesto a pensar que la foto que debí hacer era la de los siete pares de piecesitos de distintos tonos de piel y nacionalidades, los Descendientes de la Bolsa 10. Y no la hice. Qué lástima.


Últimamente no me encuentro con pastores ni viejitas que me entretengan, y me cuenten sus historias, y apenas se me va la cabeza con la música y las letras y las películas que suelo montarme. Nada. Y pienso en La Tonta Piscina, uno de los proyectos más lindos delante de las que los me he puesto, como es en esto de la educación de la "gente", y bufff. Mi frase por excelncia es "qué pereza", pero esta vez no es pereza. Es que cuesta hacerse mayor y empresario en tiempos de crisis, cuesta ponerle ganas a todo, por lo menos a los hobbies (sí, vale, la educación no es un hobbie), y esto de la crisis, señores, está exigiendo demasiado de mí.


Esta tarde venía conduciendo en silencio y pensaba en el piropo que me ha echado mi principal, llamémosle, Contrincante, algo así como "yo la verdad es que te admiro, eres fuerte, peleas muy bien por lo tuyo, eres admirable". Y yo como una gilipollas sonreí y bajé la guardia. Pero me hizo feliz esa pendejada y entonces, cuando venía por la N110, pensé que sí, que una es fuerte, peleona, berraca como se dice en mi tierra, pero que qué guay ser como esas princesas de los cuentos de "Las mil y una noches", ser raptada por un genio maravilloso, palacio de cojines de colores incluído. Y me imaginé qué guay sería eso de salir de ésta en alfombra voladora, pero que seguro que no sería capaz de salir corriendo, ni siquiera volando. Qué pereza ser tan sensato en esta vida.


¡Dios Salve El Cardhu!




Tráfico denso camino al trabajo.
Hacer click en la foto para ver detalles
El bicho más grande es el Cabrón de Gonzalo. Al fondo, Gonzalo, el pastor.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

lunes, 15 de septiembre de 2008

Más maternidad y dejo de ser pesada

Cuando era chiquita y no sabía leer, me acostaba por la noche con un librito de Mafalda del que no perdía detalle. 

Ahora, muchos años después y ante las preguntas de mis churumbeles (que prefiero no transcribir ahora porque antes me urge digerirlas) recuerdo a Raquel, la pobre madre de Mafalda y Guille, y sus reacciones tan bien dibujadas por Quino.  Es tan real esa mamá...

(Hermanita, manifiéstate, que te va a gustar esto, pero esta vez dale a publicar comentario, please)

viernes, 5 de septiembre de 2008

La Tapia

Hay cosas por las que merece la pena aguantar la crisis. Que no me pidan que vuelva a escribir reportajes de viajes, ni psico, que no quiero ser negra again, aunque me paguen. O sí, pero es igual. Los últimos meses han sido complicados. La mejor manera de espabilar es darte de frente con la ruina, moral o económica, y la verdad es que yo he cogido carrerilla estos dos últimos años y me estoy sacando el Máster en Gestión de Crisis. Con el entorno más o menos en orden arreglé mi corazón, y ahora con el corazón más o menos estable intento salir de ésta. Jo con las sub primes americanas en las que me han metido, pero es lo que hay, y en momentos como estos es donde uno se conoce y reconoce.

Para mí, hacer casas es como parir hijos. Te obsesionas por quedarte en embarazo (quiero un cliente), te quedas (lo consigues) y te obsesionas de nuevo, esta vez con la mórula (los cimientos o el coco de piedra en cuestión), el fetico (la casa bombardeada, derrumbada para volver a empezar), y que si le salen los brazos, los ojos, que si ya ve, que si ya duerme (...). Y vienen los exámenes de sangre, los ocho botes en ayunas (materiales que no llegan, precios desorbitados), la glucosa por las nubes, o no (los electricistas, los fontaneros impresentables), la amniocentesis (el cliente que no paga) que no la tuve que sufrir en mis embarazos (ni en mis obras), pero que nunca se sabe... y qué angustia....

Después viene lo bonito, esas ecografías de amor (esas tejados terminados), esos latidos acelerados de una vida que no ves y se mueve como alien en tu tripa (esas paredes sinuosas en salones enormes y todavía sin muebles). Y el dolor del parto. Eso es igual en el embarazo y en la construcción. Siempre hay un momnto que se atasca todo, que duele, que lloras. Pero al final, cuando ves el bebé tan lindo, tan imperfecto dentro de su perfección humana, te emocionas, y sí, llámenme romántica, pero eso es lo que me emociona de hacer casas, que al final ves a los demás satisfechos (por lo menos no me han despedido a insultos y todos sonríen cuando firman) y tú te quedas con ganas de hacer otra, y mejor. 

Pero sí, ya sé, no todo es fácil, no soy una insensata, y en momentos como éstos me han dado ganas de tirar la toalla, pero siempre con tristeza, porque en el fondo sé que, por lo menos ahora, esto es lo que quiero hacer, o por lo menos para lo que sirvo (para sufrir como una pendeja y no ganar ni un duro, jejejej). 

Estas son algunas fotos de mi futuro "hijito".  Es una de las cosas que en este momento más me hace sonreir. Allá ustedes si no les gusta.

La mórula (desmontando el tejado de la cuadra para recuperar la teja)

El fetico (el coco de la cuadra)

Apenas parece un salón

¡Le han salido vigas y tres hermosas cumbreras, qué grande y alto es!

¡¡Ya tiene tejas con musgo, y más tejado nuevo y hasta una nueva ventana!!

¡QUÉ BONITA ES!*

*En todo caso, nada de esto sería posible sin Artur y Diogo, que ojalá duren.

La Tonta Piscina ha actualizado, les dejo la inquietud.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

El Castaño de A&B


(Esto duele)

(Pero él sigue vivo)

* Quien no haya observado bien, ni hecho clik en las fotos, el tronco se ha "tragado" literalemente el alambre de púas para seguir creciendo. Me imagino al árbol gritando de dolor, esas cosas que tiene una.

lunes, 1 de septiembre de 2008

Actualización

1. El lavavajillas funciona. Tan bien que no queda ni una mínima señal de los posos endurecidos de mis cafés que podrían definir mi destino probable. Las brujas tendrían un filón conmigo, pero Indesit, que ya no el estropajo verde y mis manos, se han cargado el invento. 

2. El otro día me tomé un café con un "colega" del mundo de la construcción, de esos que se marcan sus viajes en todoterreno por Marruecos y más abajo, que dejaron Madrid y que además te invitan al café con pincho mientras te devuelven a un mundo menos friky del habitual. Estaba su primo. 

3. El primo es ganadero repeinado de esos de camisa Burberrys remangada tres cuartos. Muy atento y conversador, me explicó que tenía "apenas" 82 vacas dedicadas a parir terneros (las vacas no pueden parir otra cosa, es verdad, pero tenía que especificar para que la frase no se quedara colgada). El embarazo de las vacas dura nueve meses, como el de las mujeres. Y ese tipo de vacas tiene que tener un parto año por salud, eso sí, tienen que estar muy bien cuidadas y alimentadas para parir terneros de buena calidad. 

4. Ante mi pregunta cursi, el Primo sonrió y me dijo que si una vaca ya no podía parir, tocaba sacrificarla y eso no le daba penita. Toda una vida decicándote a gestar sin toro que te mime, para que te quiten los hijos y encima te sacrifiquen cuando ya no. Lástima que sepan tan ricos los terneros, pensé yo.  

5. El Primo y mi Colega son cotillas como yo, y por supuesto me pusieron al día del mundo ganadero, del rollo ovino más bien, que se mueve por la zona de la obra por la que he conocido al Colega. Después de divagar entre pastor y pastor y rebaños de ovejas negras o blancas, y razas que ahora no recuerdo, y, por supuesto, después de echarnos unas risas y contarme alguna que otra "petición de mano" al estilo del gremio, les conté el Affair Gonzalo y me confirmaron lo que no me temía, pendeja de mí: el Simpático Pastorcillo tiene dos hijos, uno de ellos pa'llá, de los que "se conoce" que no quiere saber demasiado, y por si fuera poco SU MUJER ESTÁ VIVA, y seguro que juiciosita en casa tejiéndole un bonito chaleco para su fiesta de Navidad.

Hay que ver qué sinvergüenza.




(No viene demasiado a cuento, pero me lo enseñaron el otro día y dijeron algo de mí, no sé.  Ay, estos nipones)