jueves, 27 de noviembre de 2008

Sensibilidad masculina

Pequeña ciudad de Provincia, 8 de la mañana.
- Mamáaaa!!!
- Quéeee
- Escucha qué canción me he inventado
- A ver
-No te dejaré! No te dejaré!
Estupefacta, la madre de Nicolás se acerca a su cuarto y observa a Alicia con sonrisa admirada y sin embargo de pendeja mirando a su hermano.
- Imposible - piensa la madre, que no puede creer en la repentina influencia de Barbie y Las Princesas Disney en el hombre de la casa, sí, en éste que horas más tarde afirmará, casi que voz en grito ante su insistencia de que un beso lo cura todo, "¡NO ME GUSTA EL AMOR!".
- No te dejaré! Apagar el Fuego! ji.

martes, 25 de noviembre de 2008

Arraballlll

Siguiendo la senda de Chuikov, un karaoke arrabalero. Sí, de Sparklehorse a Rolando Laserie, una es así. Grande, grandísima la última frase.


Las Cuarenta

Con el pucho de la vida apretao entre los labios,
la mirada turbia y fría, un poco lento el andar,
dobló la esquina del barrio , curda ya de recuerdo,
como volcando un veneno, esto se le oyó cantar:
Vieja calle de mi barrio donde he dado el primer paso,
vuelvo a vos cansado el mazo en inútil barajar,
con una daga en el pecho, con mi sueño hecho pedazo,
que se rompió en un abrazo que me diera la verdad.
Aprendí todo lo bueno,
aprendí todo lo malo,
sé del beso que se compra,
sé del beso que se da;
del amigo que es amigo
siempre y cuando le convenga,
y sé que con mucha plata
uno vale mucho más.
Aprendí que en esta vida
hay que llorar si otros lloran,
y si la murga se ríe, ji uno se debe reír;
no pensar, ni equivocado, para qué?,
si igual se vive,
y además corres el riesgo que te bauticen gil
La vez que quise ser bueno, en la cara se me rieron.
Cuando grité una injusticia, la fuerza me hizo callar.
La esperanza fue mi amante, el desengaño mi amigo.
cada carta tiene contra y cada contra se da!
Hoy no creo ni en mí mismo, todo es truco, todo es falso,
y aquel que está más alto es igual a los demás.
Por eso no ha de extrañarte si alguna noche borracho
me viera pasar de brazo con quien no debo pasar.
Aprendí todo lo bueno,
aprendí todo lo malo
sé del beso que se compra,
sé del beso que se da;
del amigo que es amigo
siempre y cuando le convenga,
y sé que con mucha plata,
uno vale mucho más.
Aprendí que en esta vida
hay que llorar si otros lloran,
y si la murga se ríe, ji uno se debe reír;
no pensar, ni equivocado, para qué?,
si igual se vive,
y además corres el riesgo de que te bauticen gil.




(lo último en videoclip)

sábado, 22 de noviembre de 2008

Fufufuria

Si ayer hubiera visto una culebra en la carretera me habria ensañado.
Soy propensa a la furia, tal vez tenga que ver que sea Tauro. Muy propensa a la FURIA. Me encanta esa palabra.
Ayer estaba furiosa mientras lloraba y conducía y así me voy a quedar un día de estos, estampada contra algún quitamiedos de la N110, junto a alguna verde pradera con vacas de carne, que no de leche. No, aquí no hay apenas Holstein. Rubias y morenas. Y todas con pendientes, la mayoría amarillos.
La furia me llevó a la rabia, la rabia al llanto nervioso, del llanto al análisis y del análisis a las conclusiones. De ahí que: qué puta es la confianza. Confías en todo porque si no no avanzas. Confías de pequeño en todo porque eres un pobre pendejo indefenso, y llegas a la mayoría de edad igual y sigues confiando, y así de más adulto confías en que lo que has elegido estudiar te dará de comer (y no), en que te querrán hasta que la muerte os separe (la muerte del amor, me hicieron entender más tarde), en que los hijos que vas a parir estén bien (y lo siguen estando hasta que la adolescencia demuestre lo contrario), en las viejas amistades reencontradas (que luego te despiden como cualquier novio cabrón), en el "maestro" que te aconseja confiar (y luego se fuga con tu pasta), en el empleado, en las ruedas y la dirección del coche, en los nuevos y viejos eternos amigos y amores, en el agua que bebes, en Hacendado, en el banco y hasta en Zapatero. Algunos fallan, otros no, y sigo confiando, como una pobre pendeja. Pero qué pasaría si no, ¿eh?
(no hay foto para este post, y si no hay comentarios, tampoco pasa nada, lo entiendo, es una mierda)

martes, 18 de noviembre de 2008

¿Eutanasia pasiva?

Si a un perro tuerto y con un tercio de catarata en El Ojo le entregas cariñosamente un bote vacío de nocilla, Hacendado por supuesto, las probabilidades de que se quede ciego por el chocolate ¿se reducen entonces a un 25% más o menos? ¿lo estoy matando?¿o será que le estoy haciendo feliz la vejez al Braulio?


(grrr)

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Día raro

Hoy he visto cuatro matrículas de coche que empezaban por 8, seguían por dos números repetidos y terminaban en 2. Y no suelo ser de las que se fijan en las matrículas de los coches y sus peculiaridades.
Hoy, cuando he llegado a casa con mis compañeros de piso, me ha dado por ahí y he preparado albóndigas por primera vez. Hoy no ceno colacao con sandwich.
Hoy he visto un burro negro patas arriba rascándose el lomo y he dicho "¡me pica la espalda!" en ese tono en el que sólo le hablo a Braulio. Me he reído como boba.
Un día raro, sí.


(Yo que creo que era uno de ellos...)

domingo, 9 de noviembre de 2008

Diazepán, tortitas y otras meriendas

Conozco a E. y a M. desde que llegué a este país. Años e historias han pasado, pero ayer, a pesar de no haber perdido el contacto nunca durante estos 16 años, por fin volvimos a merendar juntos. Como en los tiempos de Pamplona.


Recogí a M. en la puerta de su casa, ella con una bolsita de castañas del pueblo, yo con una de Mercadona por si se me mareaba en el coche. M. siempre sale de una para meterse en otra, y ayer le tocaba el turno a los vértigos, así que entre los viejos y conocidos puñales que lanzaba volando E. desde el asiento de Nicolás (sin elevador, claro), M. se reía de ella misma con movimientos más que nada robóticos. No hubo pota. Ni siquiera necesitó agarrarse del brazo, ya decía E. que con una tarde compras eso de los vértigos iba a desaparecer, y oye, que el diazepán que le habían mandado por si se el problema venía de una contractura cervical, qué relajadita nos la traía. Y que lo digan: entre M. relajada y E. que nunca se orienta, yo me limitaba a hacer preguntas de tráfico que se perdían en el infinito mientras sonaba de fondo un "vas bien, Pi", a pesar de estar cruzándome en diagonal los cuatro carriles de la glorieta de Atocha para subir a la Plaza Mayor. Ellos son así.


Merendamos tortitas con caramelo y nata, copa de Ben&Jerry's con brownie, y pedazo de tarta de chocolate para homenajear la supervivencia en plena crisis, en la cafetería de El Corte Inglés de Callao, opción A definitiva porque todavía no habían llegado las hordas de la tercera edad a okupar las mesas del mirador. La opción B era Nebraska, pero me temo que los tiempos cambian y allí no me habría cruzado con tantas chicas guays en el baño, esas que mantienen este tipo de conversación mientras esperan turno jugueteando con su impecable collar de perlas mientras el señor esposo las espera en la mesa:




Chica 1 - Uy, cuánta gente!


Chica 2 - Es que un par de baños para una cafetería tan grande.


Chica 3 - Y en un Corte Inglés!


Chica 2 - Es que lo tendrán diseñado así en cada planta y...


Chica 1 - Pues yo es que casi no me aguando, jejeejje (y se le movía el escote y el collar, mientras yo, estupefacta, pensaba si insinuaba que la colara yo, que con cuarenta años menos también me hacía pis)


Chica 2 - Pues como todas! jejejeej


Chica 1 - Yo es que con la medicación....




Entonces cuando yo salí del baño, no sin cierto sentimiento de culpa, escuché una voz conocida que desde la fila y con acento burlón me decía:


-Hola, Pilar!


Y miré a M. y me vi con ella dentro de un montón de años más, medicadas, meonas, con nombre de señora y merendando en el Corte Inglés. Cómo no reirse de esas cosas.



(El cielo de Madrid, las estelas, Ópera)

lunes, 3 de noviembre de 2008

Amanecerá y veremos

A veces amanece como en la foto. Y como no tengo ninguna cosa interesante qué contar pues eso, dejo la foto, que mola (¿tú te crees que esa es manera de hablar una chica fina?).

(puro fuegooo)