jueves, 26 de febrero de 2009

Improvisación

Una tarde cualquiera de 14º al sol, de sobremesa tardía y bici haciendo caballitos se hizo la luz en mi cocina. Después de casi 8 meses de casquillos traga bombillas, lamparitas románticas en medio de colacaos y desayunos de invierno, apareció Penetreitor con el Ferm en ristre y "topó" con el forjado que no falso techo. Entre risas, vinito, cocido y chistes malos para niños, se hizo la luz en mi cocina, un día de este invierno que yo me sentía extrañamente bien. Qué cosas tienen los amigos.




(Foto chunga, pero documental)

2 comentarios:

Toshiaki dijo...

Los amigos están para eso..., para que planten luz en tu vida :)

Pecosa dijo...

Qué post tan guay, qué buen rollito.
¡Luz! ¡Luuuuuuuz y días largos ya, hosssstias!