jueves, 5 de marzo de 2009

Dulce Alicia

- Hola, señora, ¿está bueno el café? -preguntó Alicia a su madre haciendo de recién conocida suya en una cafetería. Venía con su hija-sin-nombre, vestida con falda de princesa y con corona, todo rosa por supuesto.

- Hola! Sí, está rico, ¿quiere uno?

- No, no me gusta.

- ¿Este es su marido? es muy canoso - le preguntó la madre mientras le daba una galleta al Braulio.

- Noooo, yo no tengo marido. Yo no estoy casada.

- Ah! y el padre de la niña dónde está entonces...

- Muerto.

- Vaya. Y le habrá dado mucha tristeza cuando se murió, habrá llorado...

- No, sólo me dio pena. Le salía sangre por la cabeza. Pero ayer me casé.

La madre, estupefacta por la creatividad pseudo gore de la nena, tragó como pudo un poco de café y logró preguntar....

- ¿Pero no que estaba muerto?

- Que siiiiii, que me casé con otro chico...

...
...


Reina viuda, pero contenta...

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