viernes, 1 de octubre de 2010

Por la boca muere el pez, porque se emborracha de Cardhu y claro, no le gusta

Pues sí, señoras y señores, que hasta aquí llegamos. Hace tres años lo abrió y le dio por contar cosas, a su manera, con cariño, con mucho cariño, pero un día, aleatorio, dejó de alimentarlo y lo empezó a dejar morir. Duele. Hay cosas que duelen y otras que joden mucho más. Se hartó, básicamente.
Tal vez aparezca otro Alan Pauls que la invite a un ginlemmon y le devuelva la pendejada. Ella, el día del tercer aniversario, cierra el chiringuito.

Gracias, si es que queda alguien ahí.


Escrito en una pared

domingo, 8 de agosto de 2010

... And when our worlds they fall apart...

La mañana del 4 de agosto de 1994, Rut Irene se maquilló con lo último que le quedaba en su neceser, abrazó al Niño Jesús de porcelana de su abuela, se tumbó a ver la telenovela y se murió, de repente. Dieciséis años después, acordándome de mi otra tía difunta, vi cómo un camión verde se llevaba los muebles de mi casa en Ávila y cerraba un ciclo.
Hoy es domingo, es mi cuarta noche en Madrid y escucho llover sobre el tejado de las palomas voyeur. Jugando a las elipsis temporales me vuelvo a las vísperas de exámenes de química y siento en el estómago la angustia del que no ha estudiado.
Como viene siendo habitual este verano, enciendo una vela, esta vez de interior, esta vez sin música de fondo (sólo la lluvia, y la fiesta de Lavapiés, abstraigamos por favor) y sola. Llevo demasiados días acompañada. Además hoy, por razones obvias, no voy a ver satélites pasar.
Me gusta esta sensación extraña de haber vuelto a casa, de todo por delante y tanto todavía pendiente (sí, lo tuyo sigue pendiente, y lo suyo, y lo vuestro y lo nuestro), de los flecos sueltos, las sorpresas de las primeras noches, de los adioses y los hastaluego, y de la nevera vacía, el colchón en el suelo, los libros desordenados, y la música. Sobre todo la música. En mi casa de Madrid se escucha música cuando deja de llover.




(no entiendo porqué no se ve bien que es Halo, de Depeche Mode, hoy rollo vintage adolescente)

lunes, 2 de agosto de 2010

La muralla verde (o cómo es la misma vaina a los 14 que a los 36)



"Estoy parado sobre la muralla que divide
todo lo que fué de lo que será.
Estoy mirando cómo esas viejas ilusiones
pasando la muralla se hacen realidad.

Pero como el amor de ayer,
pero como el amor de ayer,
vuelve a desaparecer,
desaparecer...

Estoy parado sobre la muralla que divide
todo lo que amé de lo que amaré.
Estoy mirando cómo mis heridas se cerraron
y como se desangra un nuevo corazón.

Pero como el amor de ayer,
pero como el amor de ayer,
vuelve a desaparecer,
desaparecer...

Estoy parado sobre la muralla que divide
todo lo que fue de lo que será.
Estoy mirando cómo esa vieja psicodelia
estoy fijándome cómo viene y va.

Pero como el amor de ayer,
pero como el amor de ayer,
vuelve a desaparecer,
desaparecer..."



Dicen los Enanitos Verdes en esta canción...

lunes, 26 de julio de 2010

Riego la baba sin pudor y ese arte tan mío del chantaje emocional

- Qué pasa tío, yo te echo de menos aunque sé que tú a mí no.
-Yo no he dicho que no, mamá...
- Hummmm, así que me echas de menos...
- Siiii, pero mamá, ¿ya has alquilado el camión de DHL para la mudanza?


martes, 20 de julio de 2010

Lo Extraordinario

es eso de entrar a Hacienda con cara de necesito-un-aplazamiento-ya-me-entiende y salir con las deudas pagadas, la devolución próxima a hacerse efectiva, el ego por las nubes, una planta para un tiesto y una historia para contar, que no voy a contar. Magia potagia, y en Ávila.


Ajuar para mi nueva casa



martes, 29 de junio de 2010

Cría cuervos

Un mediodía de verano, la abnegada madre compartía conversación con sus hijos durante la comida, hasta que, estupefacta, tuvo que escuchar de Alicia lo que sigue:

- Mamá, ¿por qué no tengo eso que es como un techito en el ombligo?
- ¿El fondo? ¿esa cosita que parece un nudo?
- Sí, mira, como Nico. Nico tiene, ¿ves? ¿por qué yo no?
- Porque tienes un ombligo precioso, y cuando seas mayor y te pongas bikini te va a encantar y...
- Mamá
- Qué
- Mamá, mira, cuando sea mayor.... vas a morir.

miércoles, 9 de junio de 2010

El cerebro multimedia

Al hilo de los recuerdos de "infancia" de Nicolás, de coches descritos con lujo de detalles, de logotipos de barcos piratas que  él veía a la altura de sus ojos cuando tenía dos años y su hermana estaba recién nacida, de imágenes de su madre pasando el cortacésped y de aviones en los que voló a Colombia cuando tenía tres, su madre le puso cara de escepticismo y le retó:

-Pero tú de te acuerdas de todo eso porque lo has visto en fotos, Nicolás.

-Que no, mamá, yo no recuerdo como fotos, no recuerdo tu cara quieta cuando pasabas el cortacésped en la casa roja, veo vídeos, mamá, los recuerdos están en mi cabeza como vídeos, mamá, se-mue-ven, ¿sabes?

lunes, 24 de mayo de 2010

Desde mis nuevas ventanas y tirada en mi sofá veré el tejadito de la corrala de geranios rojos, los vencejos cuando se ponga el sol y el cielo de Madrid sobre el centro. Escucharé de lejos a los vecinos batiendo huevos para las tortillas de patata, a los hippies del solar QUE ES UNA PLAZA, y las sirenas subiendo Atocha.

En mi "nidito de amor" entra la luz a raudales...

miércoles, 12 de mayo de 2010

Quiero una

-Mamá.
-Qué.
- ¿Qué pasa si te pinchas un ojo con una aguja? ¿Te mueres?
- No Nicolás, te quedas sin ojo. Ay, no hables de eso que me da grima.
- A mí también. Mamá
-Queee
- Jo, quiero inventarme una maquinita para quitarme esas imaginaciones. Sería una especie de auriculares, como ventositas que te pones así, con una pantallita por donde pasan las imágenes como en el Iphone, por ejemplo: una con un ojo y con una aguja, sin pinchar, eh? separados, y entonces dice: Borrar esta imaginación, o cancelar. Le das a borrar, te sale ok y ya. Pfff, me encantaría mamá.

martes, 4 de mayo de 2010

¡¡!!


Un par de horas después, la hermana me retó gritando: "¡Me tratas como una madrastra!, como la madrastra de Cenicienta!", y yo... ya no sé qué decir... o pensar... qué difícil es ésto.

jueves, 29 de abril de 2010

Se fue a la cama sin cenar

Con una última llamada rozando las doce, desde la cama. Colofón.
Terminó el día de San Pedro Chanel y casi se queda afónica, el teléfono ejloquetiene.
Con un año más, más guapa y buena moza. Enganchada al cristal de la ventana del salón y a su reflejo. Vanidosa.
De "regalo", como si lo hubiera pedido, le cayó una foto de la Tierra desde Marte, y ella, que alguna vez quiso ser astrónoma pero era muy vaga con aquello de las matemáticas, se la "robó" para el Cardhu. Y se fue a dormir contenta.




"The first image ever taken of Earth from the surface of a planet beyond the Moon. Photographed by the Mars Exploration Rover Spirit one hour before sunrise on the 63rd Martian day, or sol, of its mission. (March 8, 2004)", dicen los créditos de la Nasa.

martes, 27 de abril de 2010

La Semana Grande II. La envidia.

- Oye Nico -preguntó la madre mientras desayunaban-, ¿te gustó la tarta del cumple de Alicia?

- Mamá... -respondió el hombre que entiende de transportes levantando la mirada de las tostadas- ¿una locomotora TAN CUTRE? ¿y con una chica haciendo ASÍ? (se puso en posición).

La madre, estupefacta, escuchaba.

- ¿Y con un montón de pajitas que podrían ser ¡TUBOS DE ESCAPE, MAMÁ, TUBOS DE ESCAPE! y todo negro? A mí me gusta la locomotora más rápida del mundo y que compitió en una carrera, iba a TRECE KILÓMETROS POR HORA, MAMÁ, TRECE KILÓMETROS! y una que era cuadradita la cabina, y era amarilla, y los otros vagones era rectangulares pero de colorines... -tiempo para morder la tostada- y también me gusta el AVE, mamá, que es súper fácil de hacer con un bizcocho. Mira, coges dos bizcochos y los unes con una pajita, los cortas así / y así (apelo a la imaginación del lector) y ya tienes el AVE, ¿VES QUÉ FÁCIL, MAMÁ, VES QUÉ FÁCIL?


La tarta de la Six Party

lunes, 26 de abril de 2010

La Semana Grande

Hoy soñé con el cielo de noche, y que si afinaba la vista veía más arriba de las estrellas tenues un satélite y aviones blancos que no dejaban estela. Noche americana. El cielo partido en cuadraditos como un plano cartesiano. Llamémoslo cuadro de navegación extraño.
Alicia me suele abrazar todas las noches. Últimamente el plan de la noche es hacer sándwich de mamá con Nicolás, y yo, a pesar de enternecerme y sentirme a gustito, pienso en cómo se acostumbra, y se echa de menos, eso de la cama "sólo para mí".
Hoy la Rubia cumple seis años. El día es de los que le gustan a ella: pajaritos y cielo azul, con alguna nube blanca.
A mí también me gusta ésta época del año.

sábado, 17 de abril de 2010

Descontextualizando a Pauls

"-El drama es que nunca se sabe qué se quiere hacer con el pelo.

-Ese es el problema, se pasa el tiempo tratando de descubrirlo: cortarlo, dejarlo largo, raparlo... Para los varones es mucho más complicado que para las mujeres. Basta comparar el comportamiento de ellas con el de los hombres en una peluquería para advertir la diferencia. Las mujeres lo convierten en un ritual social compartido, mientras para los hombres es uno frente a otro: el cliente frente al peluquero. En la Argentina, donde los varones no tienen una cultura de barbería como en otros países, nos sentamos como si estuviéramos en una silla eléctrica y los que tenemos una cierta cantidad de pelo nunca alcanzamos la satisfacción."

Sacado de contexto de "Se busca lector incómodo". Gracias, Mil, por mandarme estas cosas.


Ese obsceno "despeinado".... me gusssssta...




miércoles, 14 de abril de 2010

El hiper de la fruta

Como tomates de manera compulsiva. Tengo-hambre-luego-como-tomates, cherry o en rama. "Se hacen cinco comidas al día", tomate en lugar de pan bimbo con mantequilla y mermelada. Quemador de carbohidratos o algo así. Lo he visto anunciado, creo que es de Santiveri y Bicentury. Algo harán. Todo sea por no dejar el bimbo.
Como tomates de manera compulsiva porque me niego a reducir mi dosis mínima de pan de molde y últimamente tengo ansiedad.
Soy linda, estoy guapa, pero no quiero salirme de mi talla por pensar en lo que hay que pensar y en que todo va lento. Mientras escribo esto pienso en Antonio Vega que ayer sonó en Radio 3, y concluyo que no hay mejor que revolver el tiempo con el café que acabo de sacar del microondas.
Soy feliz así. Con los tomates. A veces con sal de ajo, aceite y vinagre de módena. A veces con el bimbo sin cargo de conciencia. La vida, lo sé, es más importante que el par de kilos de la báscula. Siempre me quedará meter barriga. Siempre me queda mirarme en el espejo y verme así de linda. Tía buena. Cuando estas ansiedades me atacan recuerdo cuando era pequeña y le decía a en mi mí mamá:

- Mamáaaa, tengo hambre
- Pues te comes el dedo grande, o esta frutica.

No.
Yo quería galletas saltines de Noel con bocadillo de guayaba. Infancia en el tercer mundo emergente. Esto no va de anorexias ni de traumas por el cuerpo.
Como tomates de manera compulsiva, que no lo es tanto, porque en la cabeza tengo un piso con dos balcones y no, unas deudas pagadas y no, una vida en otra ciudad y no, un banquito al sol con un hombre esperándome y no. Y no. Todavía no, que es distinto. Así de sencillo.

jueves, 8 de abril de 2010

jueves, 1 de abril de 2010

... y acaso alguna vez te sonreíste.

Corto y pego. Me encanta Julito cuando se pone romántico y no correspondido.

"No te voy a cansar con más poemas.
Digamos que te dije
nubes, tijeras, barriletes, lápices,
y acaso alguna vez
te sonreíste."

De Cinco últimos poemas para Cris, o lo que yo entiendo como una carta de amor al estilo cortaziano, si se puede decir así, a la poeta uruguaya Cristina Peri Rossi.




domingo, 28 de marzo de 2010

El Buen Invierno

Algún día Alicia crecerá y hablaremos del Cardhu. Me gustaría explicarle lo fácil que me resulta saber de quien-es hablo cuando se me va la o y escribo lo que escribo. "Todo tiene un porqué, linda mía, -le diré- es la historia que vivía mientras tú aprendías a mover la cadera con Las Divinas, o cuando conociste Barcelona con tus manoletinas naranjas", o cuando, o cuando, o cuando. Es la historia de mamá.
(Creo que he perdido la foto con el bombo de Nicolás leyendo "El cielo protector", al sol en el Cortijo. Esa foto era parte de la historia paralela de la que yo quería dejar constancia. El Cardhu es como esa polaroid. Debería desempolvar la polaroid de mi papá y sacarle provecho).

Algún día, si la tecnología permite recuperar el Cardhu de los comienzos, le explicaré a Alicia que la noche del 28 de marzo de 2010 repetí en bucle la canción de aquí abajo acabándola de conocer, y que, por variar, hice recuento de las cosas buenas de los últimos meses y pensé en la música. Busqué en wikipedia algo sobre Bon Iver para tener noticias precisas del pobre Justin que se escondió en una cabaña en Wisconsin a llorar a la novia perdida componiendo, pero entonces todo empezó a apelotonarse en mi cabeza y de repente apareció Raleigh, la ciudad donde el tipo vivía y con la que el origen de este Cardhu tiene una fuerte conexión que por supuesto le contaré a Alicia. Y Doctor en Alaska, de uno de cuyos diálogos salió el nombre del grupo de Justin y con la que el Cardhu también tiene su parte. Y que ya es 28 de marzo y de todo empieza a hacer más de un año...
Con la emoción sencilla de las cosas éstas, pensé también en aquel post de Nía donde puse una canción preciosa de Bon Iver, en lo que me recordaba el cantante barbudo a las aceras barcelonesas, en la sensación que tenía el día que lo escribí, y sobre todo en aquel comentario muy por la tangente del primer brunch en Madrid.
Algún día le contaré a Alicia la Relación de Nombres de Personajes del Cardhu de los que en este post hago referencia. Me encantará volver a escuchar esta canción y verle la cara a mi niña.


jueves, 25 de marzo de 2010

The good, the bad and the queen

He perdido habilidades: como ahora mi oficina no es mi coche, no tenía boli a mano para apuntar el nombre de la canción cuando la dijo Santiago Alcanda. Conocí al bueno, al malo y a la reina cuando conducía el todoterreno y Si-glo-vein-ti-un-o duraba dos horas. Qué épocas. Creo que era ésta. ¿o sería Green Fields?
Molan, pero de a poquito.




domingo, 21 de marzo de 2010

Eso me pregunto...




*Foto chunga re-aparecida así como así.

sábado, 20 de marzo de 2010

El tiempo

Hoy L. le ha dicho "te quiero" a A. sin haberle dado un beso todavía. De repente se me olvidaron los 21 años de diferencia con mi sobrina y volví a los 14. Nos emocionamos juntas y le pedí que, por supuesto, me tenía que contar cuando diera su primer beso.
Los catorce, los besos, la emoción. Me quedé con sonrisa de tonta el resto de la tarde, pensando en los años que han pasado desde mi primer beso y la ilusión que me hizo el último que dí. Ay. Hay cosas que no cambian y eso es lindo. A uno le deberían enseñar que el tiempo...
¿que el tiempo qué? se me olvidó lo que iba a decir y no tengo foto que poner.

lunes, 15 de marzo de 2010

Otra baja en mi Macondo particular.

Me contaron que minutos antes de morir mi tía Sofía tenía una palidez casi plateada, y que cuando se fue, cuando su cuerpo se relajó profundamente sobre la cama, le volvió el color, el rosadito de las mejillas, el de su piel. "Como si eso plateado se hubiera ido realmente, como si fuera su alma y se hubiera ido volando de verdad", me dijo mi tía Rosalía.

Sofi murió la madrugada del sábado 13. Sesenta años después que su abuela, una de las matriarcas que yo escuchaba nombrar de pequeña y que apenas reconozco en las fotos. Güela, como la llamaban, murió la víspera de la boda de mi tía la mayor, Esther, que murió hace 13 meses sin ver el mar. Las dos murieron dormidas. Ruth también murió dormida, o por lo menos eso me contaron. El sueño, la muerte, la paz. Rezaron y pidieron que cuando les tocara irse fuera de esa manera, sin sentir la angustia, sin montar dramas, sin verle la cara a los demás o tal vez sentirse solas. También me dijeron en estos días que tuviera cuidado con lo que pido, que cada palabra que uno suelta es toda una declaración de intenciones, de vida y de muerte al Universo. Cuidadito. Aunque hoy, mientras planchaba y pensaba en mi familia, recordé que el último día del invierno harían 11 años de mi boda, y que hay promesas de las que uno puede retractarse.
Por si acaso voy a cuidar mis palabras. Sofi se mordía la lengua cuando tocaba el piano, y sus sobrinos la imitábamos y nos reíamos: todavía no nos habían puesto un espejo para vernos, por ejemplo, mientras aparcamos. Hacerse mayor.
Llevo todo el fin de semana pensando en aquello de no volver a ver nunca más a alguien, y no lo pienso por ella porque haya muerto, sino en todos los que siguen vivos y que es casi probable que nunca vaya a visitar o que tal vez nunca vengan a mi casa. Familia y aledaños. Pienso en cuántas veces uno se despide ("como circo pobre", decía Sofi, maestra de dichos y refranes paisas) y vuelve, y se despide y termina siendo para siempre, a pesar de que pasen los años, y la vida, y las generaciones y de repente te morís y no me atrevo a preguntarle a un conocido, ni siquiera a buscarte en facebook no-sea-que. No quiero escuchar malas noticias. Tal vez esa reflexión sea propia de esta edad y venga pegada a La Cana. "Cana con reflexión deprimente de serie". Tal vez. O tal vez es que uno tiene penita, que piense y se grite para sus adentros "¡¡¡me duele el alma!!!", como lloraba Ruth cuando se quedó viuda, y que durante estos días no hay reiki que alivie el segundo, tercer y cuarto chakra en mínimo rendimiento. Sin más.


La casa de mi abuela, por Fernando Mejía.

lunes, 8 de marzo de 2010

Iniciación

1. En la percepción de la luz y el color de los cuerpos sutiles cuando me quito las gafas.
2. En el tráfico legal de Energía Universal a través de mis manos, desde el viernes soy antenita trasmisora entre Tierra y Espacio.
3. Y en Los Planetas, tarde, pero por fin.





Puedo hacer lo que quieras... toda una Mujer Maravilla.

martes, 2 de marzo de 2010

El banquito al sol

Así me imagino el rincón de mi cabeza donde se acomoda mañana, tarde y noche El Hombre que Callaba Demasiado, tranquilo, sereno, sin hacer ruido, sin molestar. Se sienta parsimonioso y se queda ahí, adormilado, y no se va. No se va.



(foto de Paula G. Furió)



lunes, 22 de febrero de 2010

El fleco que de uno de mis chacras pende

Me encantan estos momentos cardhu de pedantería sublime.
Desde que fui la primera vez a una sesión de Reiki, siento que tengo que recoger de mi cuerpo un montón de flecos que pesan como una cortina rancia y apenas me dejan caminar. Que los recojo o que se van enrollando en sí mismo según pasan las sesiones de "equilibrado", como los alargadores de Simón o cualquier mecanismo recoge cable de una aspiradora barata. Así me siento.
Tengo flecos por los que se descuelga mi energía y se va. Como se me va la o. Hoy abrí Rayuela otra vez: "Y mirá que apenas nos conocíamos y ya la vida urdía lo necesario para desencontrarnos minuciosamente. Como no sabías disimular me di cuenta en seguida de que para verte como yo quería era necesario empezar por cerrar los ojos".... decía Oliveria. Qué lindo es el amor.
El amor es un fleco de esos que me da grima ver en los gráficos de Reiki. Tal vez el que más me pesa, o tal vez el que tengo bloqueado. Este fleco que de uno de mis chacras pende. Y no escarmiento.
Cortázar era Tigre, grrrrrrrrrrrr....

viernes, 19 de febrero de 2010

¿Realmente lo sos?

Hace meses que hablo mucho de vos, que no de tú. Será que uno vuelve a los orígenes. Voseo. Y voseo también, para qué negarlo.
Que nadie estropee los momentos de felicidad. Que nadie rompa equilibrio de, por fin, un día feliz, por lo menos satisfactorio. Que ni un atasco miserable, ni el frío, ni la poli de tráfico acechante se cargue el momento Lali Puna que uno ha trasladado a la noche y a otro escenario que, a pesar del tiempo, sigue siendo el más apetecible para.
Que nadie.
Realmente.





domingo, 14 de febrero de 2010

Clase de composición, suspenso.



Dijo Nicolás: "Mamá, haz con tu magia que esta noche pase rápido". Sus motivos tenía que no vienen a cuento, pero me encantó la frase, Baudelaire del futuro.
Mamá Maga.
El jueves una amiguita de Alicia se puso de rodillas y rezó: "Braulio que estás en los cielos, ¡AYÚDANOS!"
Braulio ángel.
Ayer vino C, con un paquete de Galoises, pero rubios, no los que fumaba Oliveira.
El sábado pasado vino R. y nos encontramos un clavo por la calle. El Clavo de Ávila.
C. y R. me reconcilian con todo. Incluso con EHQCD del que nunca he hablado aquí, o sí, y qué más da, con su historia y sus esperanzas.
Esta semana me crucé con una tienda de nombre sospechoso. Y con un distribuidor de vinos también de nombre sospechoso, el mismo día y después de hacerme otro equilibrado de la energía. Soñé con Valladolid y por la mañana las piezas encajaban (las de Valladolid).
Le doy una vuelta al chip. Es lo mismo, pero desde aquí se ve diferente.
Sagaladula sanchicomula, bibidibá bidibú.


Galoises rubios, no mola lo mismo.


El Clavo de Ávila




Subconsciente urbano



Subconsciente rural (uy!)


"Las penas y las vaquitas se van por la misma senda"


legando a Ávila desde Madrid.


Un nidito de amor para el invierno








jueves, 11 de febrero de 2010

Japón

De aquel viaje a Japón recuerdo especialmente los paseos con 23 por las calles del barrio residencial en el que nos habría gustado vivir si se terciara. Resultó ser una manera distinta de conocer una ciudad de la que esperábamos los tópicos. Yo, sinceramente, me sentía en aquel momento, mirando casitas detrás de las tapias, como si del vídeo de Toe se tratara. A veces me parecía ver a 23 moviéndose en stop motion. Me gustaba también mirarle la cara e imaginarme que tenía una mancha sospechosa en la mejilla izquierda, y que yo, con mi maestría de reiki recién estrenada, se la hacía desaparecer, no, mejor, le descubría que era precisamente la mancha la que le hacía merecedor de El Poder. Demasiado literario todo aquello, pero fue un breve y maravilloso momento de felicidad.
Hombre literatura. Le hablo al hombre literatura de aquel viaje a Japón. 23 tenía una manera curiosa de decir "ciertamente", y no tenía nada de nipón, pero me encantaba tenerlo a mi lado mientras curioseábamos de jardín en jardín, y nos hacíamos ilusiones, y planeábamos vidas y libros y personajes que nunca escribimos, ¿o sí?
Recuerdo también que cuando miramos por fin un horizonte que no fuera urbanita y ruidoso, me dio la sensación de estar dentro de un dibujito de la tradición japonesa, en color pastel, de mentiritas, de esos que uno no se cree que existen, tan acostumbrada a lo agreste o al verde arrebatado donde creció. Crecimos. A 23 se le iba la cabeza contándome cosas mas bien pedantes. Yo seguía en mi mundo dibujado, imaginándome los pies pequeños de las japonesas y rabiosa por no ser tan linda, aunque tengo los pies pequeños. Me embobé mirando los colores, y recordé otros atardeceres. Se me fue la o y me agarré de la Rough Guide roja como si de un salvavidas se tratara y Manuel Horcajo, de repente pudiera sacarme del mejor bucle de negra soñadora que tuve mientras trabajé para él.
En fin.



(Quiero entender ese gris)

martes, 2 de febrero de 2010

El paisaje de mi vida

Nunca había borrado tantas cosas después de escribirlas como en los últimos tiempos. Ni me había quedado sin ganas de actualizar, y de comentar, tantas veces. Nunca, si se le puede llamar eternidad al par de años del Cardhu. Nunca había sentido que no sabía de qué escribir, que la música no me sacaba nada más que ideas bastante desordenadas que no he sido capaz de publicar aquí, (¡¡¡cómo serían!!!!).

El paisaje de mi vida en los últimos meses, digamos que en el último año y medio, es como el de la foto. Las últimas veces que he vuelto de Galicia por esa carretera, todo eran nubes, incluso nieve aquel 10 de abril. Hoy descubrí esta foto y la miré bien. Cuando la hice pensaba en que tenía que ser un reflejo de la tristeza que me produce llegar a La Pequeña Ciudad de Provincia por es carretera. Demasiadas connotaciones. En fin, me encantan las encinas.


La N403 a 20 km de Ávila.

jueves, 28 de enero de 2010

No quiero, no me da la gana.

El día que volví a plantearme que algo ocurría con mi suerte, que se fundió la quinta bombilla de la casa, se congeló por tercera vez en un mes el contador del agua y se me olvidó durante dos horas que había dejado el coche con los intermitentes, cual novia haciendo la entrada triunfal, delante de la Catedral, Y NO SE LO LLEVÓ LA GRÚA, visité el blog de Carmen y me enamoré de esta canción aparentemente feliz.



"I'm going on a date tonight
To try to fall out of love with you
I know, I know this is a crime
But I don't know what else to do..."

domingo, 24 de enero de 2010

El punto verde, fusión musical y sincronicidad

En la línea improvisada de los últimos doce años, La Tragedia cantó:

"Cuando siento algo diferente dentro de mí miro
siempre en la dirección donde yo nací,
y si la orientación no me falla,
hoy estoy mirándote desde Madrid,
desde esta posición estás muy bien.

La última vez que nos vimos éramos primos,
la próxima vez tal vez seamos hermanos.
Según pasan los años puede ser que llegue
a ser un viejo desconocido.

Verde que te quiero verde,
verde viento, verde rama,
el barco sobre la mar
y el caballo en la montaña,
verde, que yo te quiere verde
ayayay, yo te quiero verde"



Primos, campesinos, religiosas bielorrusas, energéticos al 10%, entre otros...

lunes, 18 de enero de 2010

Lo irreverente, el estupefacto (y pudoroso) Visto Bueno...




... y la baba que se le cae a la madre:



jueves, 14 de enero de 2010

Las cosas a su debido tiempo

Si me hubieras dicho que la Hendricks "contiene frutas, semillas, raíces y flores, once especias diferentes, raíz de angélica, flores de camomila, semillas de alcaravea, semillas de coriandro, bayas de cubeba, flores de saúco, bayas de enebro, cáscara de limón, reina de los prados, raíz de lirio y cáscara de naranja", me habría montado mi película de bosques escoceses con hadas revoloteando.

Pero eso no se dice, no se hace, no se imagina y menos a nuestra edad. Ha tenido que ser un año después, en el mismo lugar por modo aleatorio, como un homenaje sin serlo, como una ritual sin serlo, sin quererlo, que leí la etiqueta de la botella vacía y descubrí, yo sola, como todo últimamente, que eran los pétalos de rosa, no solo la esencia del pepino y los 44º, lo que me estaba mareando de manera tan deliciosa. Y encima toda la iconografía de la marca parece sacada del universo Sparklehorse.
Tenía que ser ahora y no hace un año. Y con zumo puro de limón sabe mucho mejor.



viernes, 8 de enero de 2010

Cuando el refugio deja de serlo

No tengo absolutamente nada que decir que, para el Cardhu, valga realmente la pena.