jueves, 28 de enero de 2010

No quiero, no me da la gana.

El día que volví a plantearme que algo ocurría con mi suerte, que se fundió la quinta bombilla de la casa, se congeló por tercera vez en un mes el contador del agua y se me olvidó durante dos horas que había dejado el coche con los intermitentes, cual novia haciendo la entrada triunfal, delante de la Catedral, Y NO SE LO LLEVÓ LA GRÚA, visité el blog de Carmen y me enamoré de esta canción aparentemente feliz.



"I'm going on a date tonight
To try to fall out of love with you
I know, I know this is a crime
But I don't know what else to do..."

domingo, 24 de enero de 2010

El punto verde, fusión musical y sincronicidad

En la línea improvisada de los últimos doce años, La Tragedia cantó:

"Cuando siento algo diferente dentro de mí miro
siempre en la dirección donde yo nací,
y si la orientación no me falla,
hoy estoy mirándote desde Madrid,
desde esta posición estás muy bien.

La última vez que nos vimos éramos primos,
la próxima vez tal vez seamos hermanos.
Según pasan los años puede ser que llegue
a ser un viejo desconocido.

Verde que te quiero verde,
verde viento, verde rama,
el barco sobre la mar
y el caballo en la montaña,
verde, que yo te quiere verde
ayayay, yo te quiero verde"



Primos, campesinos, religiosas bielorrusas, energéticos al 10%, entre otros...

lunes, 18 de enero de 2010

Lo irreverente, el estupefacto (y pudoroso) Visto Bueno...




... y la baba que se le cae a la madre:



jueves, 14 de enero de 2010

Las cosas a su debido tiempo

Si me hubieras dicho que la Hendricks "contiene frutas, semillas, raíces y flores, once especias diferentes, raíz de angélica, flores de camomila, semillas de alcaravea, semillas de coriandro, bayas de cubeba, flores de saúco, bayas de enebro, cáscara de limón, reina de los prados, raíz de lirio y cáscara de naranja", me habría montado mi película de bosques escoceses con hadas revoloteando.

Pero eso no se dice, no se hace, no se imagina y menos a nuestra edad. Ha tenido que ser un año después, en el mismo lugar por modo aleatorio, como un homenaje sin serlo, como una ritual sin serlo, sin quererlo, que leí la etiqueta de la botella vacía y descubrí, yo sola, como todo últimamente, que eran los pétalos de rosa, no solo la esencia del pepino y los 44º, lo que me estaba mareando de manera tan deliciosa. Y encima toda la iconografía de la marca parece sacada del universo Sparklehorse.
Tenía que ser ahora y no hace un año. Y con zumo puro de limón sabe mucho mejor.



viernes, 8 de enero de 2010

Cuando el refugio deja de serlo

No tengo absolutamente nada que decir que, para el Cardhu, valga realmente la pena.