jueves, 14 de enero de 2010

Las cosas a su debido tiempo

Si me hubieras dicho que la Hendricks "contiene frutas, semillas, raíces y flores, once especias diferentes, raíz de angélica, flores de camomila, semillas de alcaravea, semillas de coriandro, bayas de cubeba, flores de saúco, bayas de enebro, cáscara de limón, reina de los prados, raíz de lirio y cáscara de naranja", me habría montado mi película de bosques escoceses con hadas revoloteando.

Pero eso no se dice, no se hace, no se imagina y menos a nuestra edad. Ha tenido que ser un año después, en el mismo lugar por modo aleatorio, como un homenaje sin serlo, como una ritual sin serlo, sin quererlo, que leí la etiqueta de la botella vacía y descubrí, yo sola, como todo últimamente, que eran los pétalos de rosa, no solo la esencia del pepino y los 44º, lo que me estaba mareando de manera tan deliciosa. Y encima toda la iconografía de la marca parece sacada del universo Sparklehorse.
Tenía que ser ahora y no hace un año. Y con zumo puro de limón sabe mucho mejor.



4 comentarios:

La Semana Fantástica dijo...

Tengo desde chico el vicio de leer los ingredientes de todo en los frascos y botellas... Pero no los sé leer tan bien como tú, me temo.

Pi dijo...

LLámame Reina de los Prados en adelante! jajajajaja
Botellón en Atocha ya!

Pecosa dijo...

Niña, qué rico suena todo eso, por favor...

Muy bien este cambio de atrezzo. Misteriosamente acogedor.

Anónimo dijo...

Uhmmmm, sueño con un copazo de hendricks con tónica después del parto! ainhoa