lunes, 24 de mayo de 2010

Desde mis nuevas ventanas y tirada en mi sofá veré el tejadito de la corrala de geranios rojos, los vencejos cuando se ponga el sol y el cielo de Madrid sobre el centro. Escucharé de lejos a los vecinos batiendo huevos para las tortillas de patata, a los hippies del solar QUE ES UNA PLAZA, y las sirenas subiendo Atocha.

En mi "nidito de amor" entra la luz a raudales...

5 comentarios:

Pecosa dijo...

Mejor tener vistas del tejado del vecino que del balcón del vecino. Con un poco de suerte habrá algún gatito por ahí al que podrás espiar.

Feliz "anidamiento".

César. dijo...

Dibujaba ventanas en todas partes.
En los muros demasiado altos,
en los muros demasiado bajos,
en las paredes obtusas, en los rincones,
en el aire y hasta en los techos.

Dibujaba ventanas como si dibujara pájaros.
En el piso, en las noches,
en las miradas palpablemente sordas,
en los alrededores de la muerte,
en las tumbas, los árboles.

Dibujaba ventanas hasta en las puertas.
Pero nunca dibujó una puerta.
No quería entrar ni salir.
Sabía que no se puede.
Solamente quería ver: ver.

Dibujaba ventanas.
En todas partes.

Pi dijo...

Confiesa de quién es...

César dijo...

Ya lo sabes...

La Semana Fantástica dijo...

Quiero tomarme un ginlemon ahí ya mismo.