domingo, 29 de marzo de 2009

Delitos y placebos

Ayer robé de un blog una frase a su vez entrecomillada: "(...) En estos períodos [de crisis] el cerebro necesita una tregua para repensarlo todo como antídoto para no volverse loco de ansiedad. Hay gestos de pequeña trascendencia que suponen siempre un efecto placebo necesario (...)"

Con mi cerebro en tregua llegué hasta aquella Papelería deliciosa, y de allí, de uno de sus estantes, me entregaron El Libro del I Ching. Con un gesto apenas trascendente lo abrí en cualquier punto y descubrí sorprendida la página a la que le hice la foto. Después tiré las tres monedas y leí el oráculo chino, en el que a partir de ayer he comenzado a creer. O no, según me convenga. La vida te da sorpresas.




La Papelería y sus efectos curativos...








6 comentarios:

La Semana Fantástica dijo...

Siempre he pensado que eres muy agraciada y graciosa... Incluso en momentos bajos, Pi Ching.

cesar dijo...

Oye fantástico.No te has dejado la vista leyendo el texto?....estos chinos porque escribiran tan pequeño.
Un saludo pequeña saltamontes.

cesar dijo...

Empieza por ahi que ya te pegua acabar en plan rollito "kill bill"...con chandal amarillo estarias monisima.
Mucho ánimo con todo Chu-Ling-Chang.

Pi dijo...

Fantástico, ... I Ching, you Ching... en fin. Gracias.

César, rey, si haces click en la foto se amplía, LO SABES, NO??????? supongo que sería sólo por meterte conmigo. Pensaré en el chándal amarillo, pensaré en ello.

La Semana Fantástica dijo...

Me dejé los ojos, en efecto,amigo César. A mí no se me amplía la foto, Pi Ching.

eSadElBlOg dijo...

pues nada chica, que naturales y sinceras lo somos no?