lunes, 22 de febrero de 2010

El fleco que de uno de mis chacras pende

Me encantan estos momentos cardhu de pedantería sublime.
Desde que fui la primera vez a una sesión de Reiki, siento que tengo que recoger de mi cuerpo un montón de flecos que pesan como una cortina rancia y apenas me dejan caminar. Que los recojo o que se van enrollando en sí mismo según pasan las sesiones de "equilibrado", como los alargadores de Simón o cualquier mecanismo recoge cable de una aspiradora barata. Así me siento.
Tengo flecos por los que se descuelga mi energía y se va. Como se me va la o. Hoy abrí Rayuela otra vez: "Y mirá que apenas nos conocíamos y ya la vida urdía lo necesario para desencontrarnos minuciosamente. Como no sabías disimular me di cuenta en seguida de que para verte como yo quería era necesario empezar por cerrar los ojos".... decía Oliveria. Qué lindo es el amor.
El amor es un fleco de esos que me da grima ver en los gráficos de Reiki. Tal vez el que más me pesa, o tal vez el que tengo bloqueado. Este fleco que de uno de mis chacras pende. Y no escarmiento.
Cortázar era Tigre, grrrrrrrrrrrr....

1 comentario:

La Semana Fantástica dijo...

Tigre de madera, de metal o de lo que sea...
Lo que tenemos que hacer es aprender a hacer bufandas con tanto fleco, y ya.