martes, 2 de marzo de 2010

El banquito al sol

Así me imagino el rincón de mi cabeza donde se acomoda mañana, tarde y noche El Hombre que Callaba Demasiado, tranquilo, sereno, sin hacer ruido, sin molestar. Se sienta parsimonioso y se queda ahí, adormilado, y no se va. No se va.



(foto de Paula G. Furió)



2 comentarios:

La Semana Fantástica dijo...

Ese hombre me parece encantador.

Pi dijo...

Yo creo que en el fondo no te lo parecería tanto.