Así me imagino el rincón de mi cabeza donde se acomoda mañana, tarde y noche El Hombre que Callaba Demasiado, tranquilo, sereno, sin hacer ruido, sin molestar. Se sienta parsimonioso y se queda ahí, adormilado, y no se va. No se va.

(foto de Paula G. Furió)
2 me han invitado a un ginlemmon:
Ese hombre me parece encantador.
Yo creo que en el fondo no te lo parecería tanto.
Publicar un comentario en la entrada