viernes, 18 de julio de 2008

Ciclos

Me enamoré de la Hilux nada más verla de perfil en el taller de Toyota. Me había recorrido todos los concesionarios donde había pick up y ninguna me convencía hasta que vi la de Toyota y encargué la mía. Mi Hiluxión Verde. Se tardó cuatro meses y medio en llegar de su Sudáfrica "natal" y cuando lo hizo mi vida estaba tambaleándose.
Suena ridículo, digámosle frívolo, demostrar tanto cariño por un todoterreno aparatoso y poco, poquisimo, económico. Pero qué le voy a hacer si soy una sentimental que la reconoce a ella como protagonista de excepción en un ciclo muy importante de mi vida.
La Hiluxión fue mi primer coche en condiciones, un capricho en toda regla, desde el modelo (yo no quería una furgoneta para las obras, yo quería una pick up), y la quería cómoda por dentro, no con asientos como bancos como los que tenía la L200 de Mitsubishi, y con Mp3, y bonita, sobre todo bonita, con ese morro nada agresivo del que me enamoré.
Fue la primera de su generación que recorrió la N110, y por eso me hizo reconocible por los pueblitos por los que pasaba habitualmente. Me volvió localizable. Y me la llevé a las Hurdes, y después a Pamplona, a Uterga, a Bilbao, Santander, O'Grove, Mos y Baiona, a Bilbao, Córdoba, Almería, Cariñena, y por supuesto a Madrid, donde se sentía como un monstruo todopoderoso pero que estorbaba. Mi Hiluxión era mi casa que se movía. No he concebido los viajes durante todo este tiempo si no es con ella, como si de mi sofá beige se tratara, viajes como los que organizaba con mis muñecas debajo de la mesa del estudio de mi papá en Medialuna, viajes que parecían mudanzas, viajes sin maletero, maletas en el asiento del copiloto, la máquina de coser, los niños, el perro. La Hiluxión y su sonido de tractor cuando arrancaba, la Hiluxión dando botes descubriendo pueblos de vistas hermosas y acceso difícil. La Hiluxión portadora de butacas de "vertedero" rural, la Hiluxión con vigas como peinetas, la Hiluxión respingona por el palé de cemento, y los ladrillos que se cayeron, y los sobrinos que jugaron a que era un barco, y las sobrinas que la lavaron para llevarse una paga, y Nicolás que aprendió a dibujarla el primero y Braulio, que se despeinaba al viento y saltaba desde la caja, perro burgués de asiento trasero. Y los copilotos, y la música, y las lágrimas, y las confidencias. Y los post.
Mi Hiluxión se ha quedado poniéndose guapa en el taller de K. Yo le decía hoy a K. que la venda fuera de esta pqueña ciudad de provincia, que no quiero verla en brazos de otra persona. Me dio penita. Mucha penita. Pero otro ciclo comienza, y qué le vamos a hacer, como en el que ella apareció, unos se van, otros que llegan...
Y ya somos mayorcitos para apegarnos tanto. La Ilusión continúa.

(108358 kilometros de Hiluxión, y ninguno más)

Ya lo siento por no corregir las repeticiones.

18 comentarios:

Anónimo dijo...

querida amiga:
gracias por tus relatos de vida.
no sabes el bien que me hacen...éste me deja aquantando lágrimas, porque aún estoy en el trabajo y no es plan...
un abrazo, encarando nuevas perspectivas

cesar dijo...

Me han comentado unos colegas asiduos del blog que tras leer "Ciclos" no les ha quedado otra que componerte una cancion.
Ten cuidao porque creo quieren regalarte este otro cuatro latas,quien sabe...quien te veria por la N-110,igual haceis un apaño.

http://es.youtube.com/watch?v=tiALRih7hng

Pi dijo...

Uy, anónimo, gracias a tí, no era para tanto, la verdad.
César... hay que ver, cómo eres. Mi tractor era VERDE.

38 grados dijo...

como soy un inculto en coches, he gugleado para ver qué aspecto tiene tu Hiluxión...pordiós qué miedo me daría conducir una cosa tan grande....es que soy un acojonado para la conducción, snif.

Un beso Toyotero

Pi dijo...

38, ahora que me he pasado al mundo utilitario y furgonetero ya no daré miedo, no llamaré la atención, no seré más que "otra mujer al volante". Jo.

Pi dijo...

Se me olvidó poner aquello de "y la parada en medio de la carretera, media noche, los niños con miedo y el cielo inmenso, repleto de estrellas dejándose mirar desde la caja de la Hiluxión. Y el azul nocturno, y las confidencias que empezaban con él..., y los reencuentros, y las coincidencias".

Contrastes dijo...

Pi: tú y Po haréis muy buenas migas, dale tiempo, son todo ventajas: maletero, manejable, (más) fácilmente aparcable, callejeable por Madrid y sus parkings acelerados...

La única desventaja: a partir de ahora notarás un pequeño 'plop' cada vez que destroces el cuerpo de una culebra.

Asumible.

Tesa dijo...

Hola, Pi, seguro que hubiéramos pasado un rato agradable en ese banco de la esquina desde el que trataba de encontrar esas pequeñas alegrías de las que habla el poeta chino.

Así ando por la vida, asumiendo que no es perfecta pero que tiene momentos mágicos, pequeños momentos, e ilusiones como esa que tuviste con tu querida furgoneta que hoy pide el relevo.

Es cierto que vamos superando etapas y a cada una les corresponde lo suyo, lo bueno es disfrutarlas todas, vengan como vengan, y no perder las ganas de vivir con intensidad, aunque se nos empañe la vista con las lagrimillas que nos provocan los cambios hormonales, las nostalgias, las ausencias…

Ahí, como jabatas, estamos nosotras para plantarle cara al aburrimiento y a la rutina.

Hacía tiempo que no te visitaba, y hasta a Nico le creció un blog.

Besos, Pi.

La Semana Fantástica dijo...

Telmo y Luisa también pueden salir huyendo en un coche normal, no te preocupes... Pero a mí me costará reconocerte ahora. Era el único coche de amigos que diferenciaba jajaja

ruidoperro dijo...

Mi primer coche fue un seat 127 que me cedió mi abuelo en cuanto aprové el examen, hará seis o siete años. No tenía quinta marcha, ni radio, y los cinturones eran de cualquier cosa - circunvalación, castidad... - menos de seguridad. Hacía un montón que no pensaba en él. Hasta que he leído tu despedida. Cuando lo conducía me daba un poco de vergüenza, pero en realidad pasé un verano inolvidable con ese coche. Gracias por traer de vuelta ese recuerdo.

Por cierto, tu título no tiene nada que envidiar al mío, y yo también prefiero la ginebra. Saludos.

contraportada dijo...

Yo me acuerdo perfectamente cuando mis padres vendieron el Opel Kadett que me enseñó a conducir y con el que me recorría la ría de Arousa de arriba abajo... Lo compró alguien del pueblo de al lado, así que de vez en cuando, cuando vuelvo a casa, sigo encontrándomelo. Lo mejor es que tengo una llave guardada -ilegalmetne supongo- así que la tentación de darme un paseito sin que nadie se entere te la puedes imaginar...
besos y suerte con la nueva etapa, siempre son mejores que las anteriores, verás tú.

sommos dijo...

la Hiluxion es lo �nico que no se pierde querida Pi.

Como al blog no hay que pagarle seguro y la gasolina esta en tus venas, pues como dicen por ahi lo unico que vale la pena en nuestras vidas no nos ha costado un duro...o algo as�.entonces dale ca�a al blogg.

Gracias a la Hiluxion por parar en invierno a mitad de carretera a la una de la ma�ana solo por que me apetecia ver estrellas...
por dejarme conducir entre pueblitos y hacer nuestra "road movie tan exitosa." por llevarme a ese bar de avila, por llevarnos a creps, and waffles en madrid, por ver el skyline de Madrid por primera vez, por aguantar tantas lagrimas de balde, por defendernos de los perros con los yogur podridos, por conocer ese maravilloso paisaje abulense, en fin tantas buenas cosas con la Pi...


Solo por eso ya valdria el triple...en fin

un besazo y hasta pronto, seguro que lo siguiente es el RAV que tanto te gusta, (con un t�o como el de la publicidad de la colonia de Dolce & Gabbana DIOS!!!)

aroa dijo...

jo! es que las historias que guardan los coches dentro... lo que han tenido que oír, que ver... el aporreo de rabia a su pobre volante a veces... dan ganas de darles golpecitos de 'buen chico, bueno'.

yo tengo un minicoche ahora que apenas me alza del suelo, gustándome los grandotes.

También me acuerdo de aquel seat supermirafiori azul, de los primeros con elevalunas (qué bonita palabra así a secas) eléctrico, o de los primeros que yo vi ... Mi padre me vacilaba de pequeña subiendo y bajando sus ventanas diciendo 'magia!'.. Cómo lloré cuando se lo llevaron...

¿no les ha dado pena a tus pequeños? es que debías ser una madre muy molona con ese bicho!

Pi dijo...

Aroa, Nicolás ha sido práctico, como buen hombre:
-Nico, ya no tenemos el todoterreno, ahora tenemos uno pequeño ¡con maletero, tío!

- No pasa nada, mamá, ya podemos meternos en el tunel de lavado.

Queridos, queridas, estos comentarios son auténticas cartas e historias, la verdad es que ha salido un post nostálgico con comentarios ricos, de riqueza, riquísimos.
Gracias a todos. De verdad.
Contrastes, sabes que sí, que es asumible.
Tesa... ya compartiremos cosas bonitas. Nos leemos.
Fantástico: pues nada, ya no soy la más guay.
Ruido: sobre el nombre dle blog... algún día te contaré de dónde viene. Por cierto, cómo me gusta la carta del colgado o ahorcado
Pat: me queda una llave, me has dado una idea, jijijiji.
Mos: ...todavía queda para el rav.

Beauséant dijo...

bueno, acabas de terminar una relación con un armario ropero enorme y ahora quizás te venga bien algo más manejable ¿un ford fiesta?

Diego dijo...

Siempre es grato leer tu manera de recuperar los recuerdos. Un abrazo.

Música dijo...

Ay Pi, yo soy de esas que se resisten a sacarse el carnet de conducir, ahora en breve me lo tengo que sacar ya x..., y al leer tu blog me están entrando unas ganas de recorrer los sitios en coche...cuando, donde y con quien quiera....gracias reina por el empujón

Música dijo...
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