lunes, 27 de abril de 2009

28 de abril, día de San Pedro Chanel, qué mono

¿Te acordás de aquella noche en la que hablábamos de eso de cumplir treinta, de los ingleses, flipados, en Ibiza, desfases, petacas con la fecha y fiestas locas de puesta de largo treintañera? Yo recuerdo que pensaba en mis treinta y me decía "si te contara que yo no tuve ginkana por Madrid, ni juego de obstáculos en el super chalet con piscina..." Yo tuve de regalo una mujer a la que parí con dolor, con una lágrima de papá y un "creo que te estás poniedo verde". El 28 abril de hace cinco años llegué al chalet con jardín que me encantaba podar y miraba embobada mi bolita de amor.
Mañana cumplo 35, aunque me quedé en los 30, como si uno pudiera detener el tiempo y las arrugas, aunque el par de bolitas de amor ahora juegan en las escaleras con peligro de muerte mientras el Braulio les gruñe y yo escribo.
Me quedé en mis treinta y vivo en el adosadito con el mismo número que, modo aleatorio (sí, como las canciones de mi coche, bandas sonoras de mi vida) apareció como una señal. Pocas cosas tengo claras a estas alturas: no me gusta el Cardhu y no quiero sentirme mayor. Sigo enamorada de las vans y las converses. De los niños que las llevan, de los treintañeros que las llevan. Debería controlar ciertos fetichismos, tal vez pasarme a los náuticos o a los castellanos, pero qué quieres que te diga, no me van las gominas, los padres del Diocesano. No quiero a nadie de vuelta de la vida, todavía no. Mi vida ya me lleva y me trae demasiado. Necesito entretenerme. ¿Te acordás de la pataleta por no querer subirme en aquella moto en Barcelona? "Ángel con Vans", me llamaste, muchachita caprichosa y toca pelotas, castigada, dos meses de silencio por estúpida, eso te pasa, no se le da plantón a un chico de esa manera. Y a una chica tampoco. ¿Te acuerdas de aquella noche de borrachera en solitario (mamá no leas esto), homenaje al despecho, moscatel va, moscatel viene, no importa el sabor, sólo el efecto, rápido, eficaz, vete a dormir, esto sí que es tocar fondo, esta sí que es La Catarsis. "Lo importante es mantener la calma", supongo que me habrías dicho.
Mañana cumplo 35, pero hoy entré a Oysho a antojarme de braguitas popis, y busqué Cámera Obscura para que combinara con los gustos adolescentes. Hay cosas que no cambian, aunque ya me de pereza jugar a Sherlock o a google analytics. No quiero IPS, no quiero satélites que le hagan fotos a mi patio con ropa tendida, sin pedir permiso, eso no se hace, señores de la Nasa. Una aprende con el paso de los años, a pesar de que se haga la longuis, de que espere, de que recuerde, de que le den arrebatos, y se desilusione. Pero una sigue, a pesar de todo, confiando en imposibles, ingenua treintañera que cruza el ecuador, como si un medium fuera a aparecer y les cogiera las manitas y les dijera "invóquenla", y ella de repente, de entre la luz de su cuarto soleado, se manifestara. Pobre y positiva pendeja. Feliz cumpleaños, Pi.



4 comentarios:

Pecosa dijo...

Feliz cumpleaños, encanto.

Ainhoa dijo...

Feliz cumple amiguita!! Esta es mi tercera felicitación. Te queremos mucho!!!

David dijo...

:) ;) :D :X

beatriz dijo...

Felices 35 y un día, desde Pamplona. Una buena edad para casi todo, ¿no te parece?
Mil besos, amiga "desaparecida", dónde te metes, manda señales, aunque sean de humo.
Bea