Día raro
Hoy he visto cuatro matrículas de coche que empezaban por 8, seguían por dos números repetidos y terminaban en 2. Y no suelo ser de las que se fijan en las matrículas de los coches y sus peculiaridades.
Hoy, cuando he llegado a casa con mis compañeros de piso, me ha dado por ahí y he preparado albóndigas por primera vez. Hoy no ceno colacao con sandwich.
Hoy he visto un burro negro patas arriba rascándose el lomo y he dicho "¡me pica la espalda!" en ese tono en el que sólo le hablo a Braulio. Me he reído como boba.
Un día raro, sí.

(Yo que creo que era uno de ellos...)
Comentarios
me recordó tu historia a ese libro...
besos
por cierto: ¿estaban ricas las albóndigas?
un beso, cielo.
38, fíjate que lo he pensado, quién sabe si el número que me persigue tiene la clave. ¿las albóndigas? la verdad es que ricas, y claro, las hice pequeñitas, con una tacita como molde, entonces me dediqué a picar y a picar y a picar y me terminé las que me dejaron mis compis antes de hacerme el colacao oficial de cada noche, Toshi.
César, me agarré al volante y miré al frente no fuera a ser que...
Yo te dejo el libro del perro que dice Martín. Está muy bien...
Los días raros es mejor dejar que pasen, si crees que puedes influir en tu suerte esos días son muy peligrosos, son raros, raros hasta el final.
Mi último día raro, el jueves,13: celebré el cumpleaños de mis mellizos, 30, con mi ex marido, su pareja, mi pareja, y las parejas de mis hijos.
Parecíamos una familia islandesa, en vez de una racial española que revindica jerarquias, la autentica, la otra...
Eso sí que es raro, Pi.
Más besos,
yo llevo demasiados días raros..., creo que yo soy la rara al final...